LOS ROMANOS
Decía Ptolomeo,
un astrónomo griego nacido dos siglos antes de Cristo,
que muy cerca de aquí, entre la margen derecha del Río
Guadalhorce y los terrenos que hoy ocupa el Parador de Golf,
los fenicios fundaron una ciudad llamada Saduce, que tuvo gran
influencia en el Mediterráneo como puerto fluvial, pero
de cuya existencia apenas quedan restos.
No
fueron grandes aventureros los griegos, de los que no tenemos
indicios en nuestra costa, aunque sí de los romanos,
que hace 2.000 años construyeron una calzada de varios
metros de ancho que unía Gades (Cádiz) con Malaka
(Málaga) y que atravesaba Torremolinos de punta a punta,
llegando casi a la playa en la zona de Playamar, continuaba
frente a Los Álamos y subía hacia Churriana, cerca
de los muros del Campamento Benítez.
A ambos lados de esta calzada construyeron
villas y factorías de salazón de pescado. De las
once factorías de las que se tiene constancia, tres estaban
situadas en nuestro término. Una cerca de lo que hoy
conocemos por Campamento Benítez, en la finca Cizaña
Baja, cuyos restos aún se conservan, otra desaparecida
en Los Álamos; y una tercera próxima a los acantilados
de La Roca, en el Bajondillo, también desaparecida.
Dicen las crónicas que en el año
1.881 una fuerte tormenta, dejó al descubierto, también
en la zona de La Roca, una piscina termal, una sala con un mosaico
de colores y una habitación, especie de vestuario de
un enclave de baños públicos, muy importantes
en la Era Romana, ya que algunos autores de esa época,
hace casi 2.000 años, como Plinio El Viejo y Pomponio
Mela lo citan en sus escritos.
Hay además testimonios de algunos
vecinos que aseguran que, cuando se construyó la Urbanización
Los Álamos, aparecieron algunos sarcófagos y restos
romanos, pero no hay ninguna documentación sobre el hallazgo,
y si fuera cierto, nadie sabe a dónde fueron a parar.
Por desgracia, igual que ocurrió
con las Cuevas Prehistóricas de las que se hizo referencia
al principio, nadie se paró a pensar en la importancia
que todos estos restos tendrían algún día
en la historia de nuestro pueblo, así que los taparon
y edificaron encima, perdiéndose con ello una parte de
nosotros mismos.
A primero de los años 90, en un
paraje próximo a la Plaza de Cantabria, ha aparecido
una pequeña necrópolis romana, hallándose
en una primera excavación fortuita, tres tumbas construídas
con tégulas, en cuyo interior hemos encontrado abundantes
restos humanos, lo que unido a los restos de pilas de salazón
y otros vestigios desaparecidos, nos lleva a concluir que próximo
a esa zona existía un poblado cuya antigüedad la
podemos cifrar en unos 2.000 años.
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